El 8% del área de los océanos del planeta tiene una característica especial: la hipoxia, o lo que es lo mismo, una baja concentración de oxígeno. En este tipo de aguas, donde es difícil que exista cualquier tipo de vida por el poco oxígeno que hay, sí hay no obstante especies que sobreviven: en el Pacífico tropical, por ejemplo, en su zona “más muerta”, existe una vida planctónica y microbiana adaptada a la falta de oxígeno. Y los científicos de la expedición Malaspina han recogido varias muestras que pretenden analizar con un objetivo: descifrar la secuencia del genoma del plancton adaptado a la falta de oxígeno.
13 jun 2011
Resolviendo el misterio del plancton en aguas con poco oxígeno
Etiquetas:
bacterias,
falta de oxígeno,
hipoxia,
malaspina,
microbios,
microorganismo,
plancton
10 jun 2011
¿En qué trabaja la biotecnología roja en España?
La biotecnología en España está en expansión, como no nos cansamos de repetirte, y una de las áreas en las que está habiendo más movimientos y empresas sacando o investigando nuevos productos es la de la biotecnología roja o sanitaria. Y por si todavía alguien dudaba de esto, la Asociación Española de Empresas de Biotecnología (ASEBIO) acaba de publicar un póster con la cartera de productos para la salud que están siendo investigados por las biotecnológicas españolas.
Te dejamos los datos más importantes:
- 54 empresas
- 200 proyectos de medicamentos y sistemas de diagnóstico para uso humano
- 13 productos de salud animal
Y dividiendo por categorías, los datos son los siguientes:
Medicamentos. Salud humana. Desarrollos preclínicos y clínicos:
- Área de oncología (41% de los productos)
- Área de neurociencias (19%)
Diagnóstico y medical devices. Salud humana. Productos sanitarios y de diagnóstico en desarrollo:
- Oncología (23%)
- Hematología y cardiovascular (10% cada una)
- Oftalmología y neurociencias (9% cada una)
Salud animal. Productos que se están desarrollando:
8 jun 2011
Caña de azúcar resistente a la sequía
Uno de los obstáculos que más temen los agricultores es el de la sequía, provocado por la madre naturaleza y contra el que no hay mucho que hacer más allá de lamentarse. Lamentos con mucha razón porque la pérdida de cosechas debido a la sequía varía entre el 10 y el 50% en el caso de, por ejemplo, la caña de azúcar en Brasil. Y ante un problema, surge una necesidad. Y de esa necesidad, una solución: una caña de azúcar transgénica resistente a la sequía.
Esta investigación se inició en 2008 al notar que el caso de la caña de azúcar en Brasil necesitaba afrontar este problema, ya que las áreas de expansión de su cultivo se caracterizan precisamente por tener suelos poco fértiles, temperaturas bastante elevadas y por la poca frecuencia con la que llueve. Si además tenemos en cuenta que la caña de azúcar es clave para la producción de etanol en Brasil, la importancia que puede tener esta investigación crece todavía más.
Las cosas, no obstante, están todavía muy verdes. De momento se han seleccionado las plantas en el laboratorio, y durante los próximos tres meses se pasará a la fase de multiplicación in vitro para así poder ser evaluadas en un invernadero. Después, claro, tocará confirmar que su rendimiento es efectivamente mayor y realizar una evaluación de campo.
El último paso sería el de la aprobación por parte del Comité Técnico Nacional de Brasil (CTNBio), para poder empezar a cultivarla la caña de azúcar transgénica con fines comerciales. Habrá que mantenerse atento para ver cómo evoluciona este tema...
Vía | Fundación Antama
Foto | parhessiastes
Etiquetas:
brasil,
caña de azúcar,
cultivos transgénicos
6 jun 2011
Vacunas de ADN: ¿el futuro?
De la utilidad de las vacunas y lo que han supuesto para la erradicación de muchas enfermedades nadie duda, pero eso no significa que esté ya todo hecho y que no haya que seguir investigando para poder continuar avanzando y conseguir así vacunas cada vez más eficaces. Y una de las ramas más prometedoras, aunque todavía en fase experimental, es la de las vacunas de ADN.
¿En qué consisten y en qué se diferencian de las vacunas tradicionales? Muy sencillo: en vez de inocular con el patógeno o con las partes del mismo que generan una respuesta inmune, lo que se inocula al paciente es el código genético que produce precisamente esas partes del patógeno.
Es decir: lo que se inserta al individuo que debe ser vacunado son plásmidos (pequeñas moléculas de ADN circular presentes en muchas bacterias), que a su vez transfectan algunas de las células del paciente. ¿El resultado? Las células del paciente serán las que generen los componentes contra los que se debe dar esa respuesta inmune, lo que garantiza una inumnización fuerte y duradera.
A esta calidad y duración de la inmunización se suman otra gran ventaja que no debe ser menospreciada: los plásmidos son muy estables, lo que hace que las necesidades de almacenamiento y transporte sean menores y, por lo tanto, más baratas. De hecho, las vacunas de ADN podrían ser almacenadas en lugares cuyas instalaciones no servirían para almacenar otro tipo de vacunas (por ejemplo, lugares sin cadena de frío).
De momento el principal inconveniente es que las investigaciones están todavía en una fase muy temprana y que, si bien se han obtenido resultados muy positivos con animales, las pruebas con humanos están resultando ser algo menos exitosas. Es de esperar, no obstante, que con el tiempo las investigaciones avancen y logren superar los obstáculos que están encontrando ahora. Quizá en unos años las vacunas de ADN estén a la orden del día...
Vía | Febiotec
3 jun 2011
Bacterias restauradoras de obras de arte
Uno de los grandes retos a los que se enfrentan los restauradores de obras de arte es el de dar con un método con el que sea posible limpiar la obra en cuestión, dejándola libre de las partículas que ha ido acumulando con el paso de los siglos, pero sin dañar el material original. Pues bien, las últimas investigaciones al respecto apuntan hacia unas nuevas pequeñas restauradoras: las bacterias.
Etiquetas:
arte,
bacterias,
pseudomonas,
restauración
1 jun 2011
Mosto de uva para reducir los efectos negativos de la radiación
En el Instituto de Biomedicina de la Universidad de León (Ibiomed) acaban de hacer un descubrimiento muy importante: el mosto de la uva puede reducir los daños en el sistema nervioso que provoca la radioterapia, uno de los procedimientos más habituales en el tratamiento del cáncer. Y el responsable de este efecto positivo del mosto es la quercetina, un antioxidante presente en la bebida.
De los antioxidantes del mosto de la uva como la quercetina, la rutina, el ácido gálico, el ácido cafeico y el resveratrol ya se han hecho muchos estudios, y ya se conocían los efectos positivos en glóbulos blancos y defensas antioxidantes. El objetivo ahora, no obstante, era el de descubrir si estos efectos positivos también se extendían a las lesiones en el sistema nervioso, y todo parece apuntar a que sí.
En el Laboratorio de Técnicas Experimentales de la Universidad de León se llevó a cabo un experimento con ratas wistar: estas fueron divididas en dos grupos, uno recibió agua con glucosa y otro mosto. ¿El resultado? Los hígados de las ratas que no bebieron mosto (bebida escogida para aprovechar la quercetina sin tener contenido alcohólico del vino) estaban un 25% más reducidos que los de las que sí lo hicieron. Además, hubo variaciones significativas en las enzimas antioxidantes.
Por supuesto, esto todavía tiene que ser comprobado en humanos y en efectos más a largo plazo, pero la investigación parece fiable. Para el estudio se expuso a las ratas una cantidad equivalente de radiación a la que se exponen los pacientes humanos, aunque el objetivo es ahora ir también cambiando la intensidad y el periodo de duración de la radiación, para saber si los efectos positivos tienen lugar también cuando los pacientes son sometidos a sesiones radiológicas más largas.
Vía | EuropaPress
Foto | Chris Willis
Etiquetas:
antioxidante,
mosto,
quercetina,
radiación,
radioterapia,
sistema nervioso,
uvas
30 may 2011
Álamos que producen el doble de bioetanol gracias a la biotecnología
Más avances en biocombustibles. Como ya sabrá cualquiera que esté algo metido en el tema, los álamos son uno de los árboles en los que más se confía para la producción de bioetanol debido a la combinación de varias de sus características clave: crecen muy rápido, necesitan poca energía (o fertilizante) y crecen sin problemas en suelos pobres no aptos para la producción de alimentos.
A pesar de todas estas ventajas, el ritmo natural de crecimiento y la cantidad de bioetanol que producen los álamos no sería suficiente, por lo que es necesario lograr que, de alguna forma, produzcan más. Y eso es lo que ha logrado ya una investigación presentada por Wout Boerjan en la conferencia "Bioenergy Trees": según Boerjan, han logrado un álamo transgénico cuyo rendimiento es de hasta un 81% más que el que se obtiene por álamos convencionales.
La investigación ha sido llevada a cabo por científicos belgas liderados por Boerjan, que plantaron los primeros álamos transgénicos en 2009 y realizaron el primer corte ya en 2010. Después se procedió a examinar la composición de la madera y a analizar cómo se podría convertir en bioetanol, ya en colaboración con investigadores de Estados Unidos y la Universidad de Gante.
¿Los resultados? Impresionantes: por cada gramo de madera seca, la producción de bioetanol a partir de estos álamos modificados genéticamente fue de hasta un 81% más que en los árboles no modificados.
De todas formas, la investigación continúa. Como ya adelantó Wout Boerjan, "esto es solo el principio", y aclaró que todavía tienen pensado realizar "investigaciones adicionales" que permitirán "seleccionar las variedades de álamos que son aún más adecuadas para la producción de bioetanol". Estaremos atentos.
Vía | Fundación Antama
Foto | Dan McKey
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








