4 mar. 2011

Humo congelado, mejoras en la cirugía robótica

La última niña bonita de la nanotecnología es el “humo congelado”, un aerogel que es la sustancia sólida con menor peso del mundo y que podría ser utilizada para detectar contaminantes y sustancaias tóxicas, mejorar las técnicas de cirujía robótica y almacenar energía de forma más eficiente.


En vez de estar formado por silice como los aerogeles tradicionales, este aerogel se compone de nanotubos de carbono de pared múltiple, tan diminutos que en un solo pelo humano podrían caber miles de ellos. Los nanotubos son los responsables además de que los usos prácticos del aerogel se vean incrementados.

Una de estas aplicaciones prácticas destacadas por los investigadores de la University of Central Florida responsables del “carbón congelado” es su utilización en el campo de la cirugía robótica. La nueva sustancia detecta hasta el más mínimo cambio de presión, algo que podría utilizarse en dedos robóticos para potenciar su sensibilidad.

Otra de las aplicaciones podría ser en el área del almacenamiento de energía: gracias al área de superficie de los nanotubos, podrían crearse baterías de mayor capacidad. Además, la energía de fuentes renovables como el sol o el viento podría ser almacenada de forma más eficiente.

Pero todavía hay más aplicaciones. La tercera que destacan los científicos de la UCF es la del desarrollo de sensores que puedan detectar toxinas en la comida o en el agua; sensores que también podrían detectar restos de explosivos.

Seguro que oímos hablar tanto de este aerogel o “humo congelado” que hasta deja de sorprendernos...

Vía | UFC

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