9 feb. 2011

Células madre para corazones rotos

No son corazones rotos de amor, claro, son corazones rotos por ataques cardíacos que dejan el tejido dañado y hacen que las personas que lo han sufrido tengan muchas más posibilidades de sufrir fallos cardíacos. La respuesta para reparar estos corazones parecía muy cerca hace una década, cuando los científicos descubrieron que las células madre de la médula espinal eran capaces de regenerar músculo cardíaco, arterias y otros tejidos. Lo lograban en el laboratorio, por lo menos.


Cuando se empezó a probar en humanos, con la ventaja añadida de las pocas posibilidades de rechazo, los resultados no fueron los esperados: aunque el tratamiento era efectivamente seguro, las mejoras en los pacientes eran muy leves y transitorias. La dirección de las investigaciones tuvo que cambiar.

Ahora hay varias tendencias principales. Están los que creen que las mejoras notadas por los pacientes a los que se les transplantaron células madre de la médula no llegaron por la reparación del tejido en sí, sino por las sustancias químicas desprendidas por las células trasplantadas. Esto les ha llevado a la conclusión de que quizá una relación más cercana podría resultar en mejores resultados, por lo que han empezado a centrarse en las células madre del corazón: el plan es tomar muestras de esas células del paciente, cultivarlas en el laboratorio hasta que se multipliquen (más rápido que por el proceso natural) y volver a inyectarlas en el corazón.

Los primeros resultados de esta línea se tendrán dentro de un año, pero los investigadores son bastante optimistas. Otra tendencia para la que habrá que esperar bastante más tiempo es la que investiga las células madre pluripotentes, con la capacidad de crecer en cualquier tejido y la capacidad de convertirse en células cardíacas. Estas investigaciones están todavía en sus fases preliminares, no obstante, y tienen un obstáculo extra que vencer: en estos casos, las posibilidades de rechazo son más altas.

La otra línea en la que todos confían, pero que también está todavía lejos de ser una realidad, es la que se centraría en lograr que el corazón mejorara sus propias capacidades curativas. En definitiva, hacer creer a sus células que tienen menos años: lograr retrasar su reloj hasta convetirlas en células jóvenes, de forma que actúen como tal.

En unos años sabremos cuál es la solución.

Vía | LA Times

2 comentarios:

  1. Interesante iniciativa la de Bioemprende. Quizás se agradecería más hipertexto para darle mayor valor añadido a las entradas. No se puede publicar una enTrada sobre Yamanaka y no ofrecer ningún vínculo. También cambiaría la cabecera por una imagen de mejor resolución.
    Ánimo.

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  2. ¡Gracias por tus sugerencias Roke, las tendremos en cuenta! :)

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